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6.7.15

La influencia de la tiroides en el embarazo

La tiroides es una glándula que se encuentra en la parte inferior del cuello, por delante de la tráquea. Su función principal es regular la velocidad de la funciones de todas las células de nuestro cuerpo por medio de la producción de dos hormonas principales: la T4 o tiroxina, y la T3 o triiodotironina. Existen diversas alteraciones tiroideas, entre las que se destacan el hipotiroidismo y el hipertiroidismo:

• El hipotiroidismo ocurre cuando hay poca hormona tiroidea. Entre los síntomas más comunes se encuentra cansancio, desconcentración, aumento de peso, piel seca y constipación. En la adultez también genera alteración de la función ovárica, debido al aumento en la prolactina y la falta
de tiroxina. Está asociada a alteraciones del ciclo menstrual.

• El hipertiroidismo se da cuando existe una alta producción hormonal tiroidea. Se manifiesta con pérdida de peso, insomnio, taquicardia, sudoración profusa y temblores. En la mujer hipertiroidea, suelen presentarse alteraciones del ciclo menstrual.

Las hormonas relacionadas con la tiroides juegan un rol importante en la correcta evolución de la gestación, es por eso que el Instituto de Diagnóstico e Investigaciones Metabólicas (IDIM) brinda consejos y datos acerca de la función de esta glándula en el embarazo. Durante esta etapa de la mujer, el funcionamiento tiroideo es importante en las siguientes etapas:

• Fundamentalmente durante el primer trimestre porque en ese período la madre traspasa las hormonas tiroideas al bebé para su desarrollo neurológico y crecimiento.
• Durante el segundo y tercer trimestre el feto ya comienza a producir sus propias hormonas y el aporte es en conjunto con la madre.

“Las alteraciones de la tiroides se pueden detectar y tratar; existen hoy en día diversas alternativas médicas para que la mujer que presenta hipertiroidismo o hipotiroidismo pueda quedar embarazada y llevar adelante sin complicaciones su embarazo. Es indispensable el control de la función tiroidea antes, durante y después del embarazo. Esto es muy importante dado las complicaciones tanto maternas como fetales que pueden ocurrir de no corregir el hipotiroidismo”, explica la describe La Dra. María Belén Zanchetta, especialista en Endocrinología del Instituto de Diagnóstico e Investigaciones Metabólicas (IDIM).

Entre las complicaciones maternas se encuentran el aborto del primer trimestre, desprendimiento de placenta, pre eclampsia y hemorragia postparto. Por otro lado, las complicaciones fetales pueden ser disminución de peso, prematurez, retardo del crecimiento intrauterino y distress respiratorio.

El hipotiroidismo en el embarazo

Una mujer que padece hipotiroidismo puede embarazarse, pero si el hipotiroidismo es importante hay altas posibilidades de que le lleve más tiempo lograr el embarazo, debido a que puede no ovular todos los meses.

Las mujeres que ya presenten hipertiroidismo deben ser especialmente controladas durante los nueve meses de embarazo y en el postarto.

En algunos casos, puede producirse una leve alteración de la función tiroidea, conocida como hipotiroidismo subclínico, por lo que algunas personas no saben que tienen hipotiroidismo. Es muy importante de diagnosticar y tratar en el embarazo dado que es una entidad bastante frecuente, y puede ser causa de abortos recurrentes.

El hipertiroidismo en el embarazo

En principio se recomienda primero tratar el hipertiroidismo y después buscar el embarazo.

De quedar embarazada, los controles deben son mensuales y con el endocrinólogo. Aunque el tratamiento ideal para el embarazo no se encuentra en Argentina, sí existe una medicación que se puede continuar dándola a dosis mínimas. También es fundamental controlar bien al bebé, porque los anticuerpos que producen el hipertiroidismo en la madre suelen atravesar la placenta y provocar un estado similar en el bebé -con retardo en el crecimiento intrauterino y manifestaciones cardiovasculares.

Puede presentarse aumento del tamaño de la tiroides (conocido como bocio) sin compromiso de la función ni la fertilidad, que también debe controlarse.

El rol del Yodo en el funcionamiento de la tiroides

El bocio, e incluso el hipotiroidismo, pueden producirse si hay déficit de Yodo, que cumple un rol importante en el funcionamiento de la tiroides. Sus necesidades se incrementan en el embarazo para el mantenimiento de la producción de las hormonas tiroideas, por la necesidad de transferir Yodo al feto para la producción fetal de hormonas tiroideas.

El yodo está presente en varios alimentos, verduras, legumbres, leche, huevo, frutos, pescados, entre otros; además, para evitar el déficit, también se ha yodado la sal. Con su ingesta puede lograrse el equilibrio de esa sustancia en el cuerpo.

Cáncer de tiroides y embarazo

Es importante mencionar el cáncer de tiroides, ya que las pacientes que tienen diagnóstico previo y han realizado tratamiento con Yodo radioactivo no deben embarazarse por 6 a 12 meses. Por otro lado, las pacientes diagnosticadas durante el embarazo se les realiza el tratamiento quirúrgico durante el segundo trimestre o se aguarda hasta el post parto, evaluando siempre riesgo y beneficios.

Por lo tanto, se debe consultar con el especialista al conocer la noticia del embarazo. Son sumamente importantes los controles durante el embarazo y se deben realizar cada dos meses y durante el postparto.

Asesoró: Dra. María Belén Zanchetta, especialista en Endocrinología del Instituto de Diagnóstico e Investigaciones Metabólicas (IDIM).

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