“Los bebés estornudan, pero eso no significa que tengan alergia”. Esa afirmación, arraigada durante años en la práctica médica está empezando a cambiar. ¿Por qué? Tanto la evidencia científica como los casos que se ven diariamente demuestran que la realidad es otra.
Un estudio publicado a fines de agosto en el journal Allergy demostró –a partir de encuestas a padres de 1.850 niños de 18 meses de edad, a los que también se les tomaron muestras de sangre– que los bebés también pueden tener alergia.
El Dr. Gustavo Marino, jefe del Servicio de Alergia e Imnunología del Hospital Universitario Austral (HUA) confirmó este hecho: “Si bien no hay estudios locales sobre el tema, en el Hospital estamos observando que las consulta por enfermedades alérgicas se realizan a edades cada vez más precoces. No es raro recibir gran cantidad de bebes en un solo día de trabajo”.
Lo que sí le resulta sorprendente al médico es que “en los menores de tres años la causa más frecuente de alergia sea la alimentación”: “Muchos pacientes, y también los mismos médicos, creen que la alergia alimentaria solo se manifiesta en el plano gastrointestinal, cuando la realidad muestra que cuando el paciente hace una dieta adaptada a sus alergias, logra no sólo controlar los síntomas del aparato digestivo, sino también los propios de la rinitis alérgica e incluso del asma”.
A tal punto creció el número de pacientes que presentan una patología desencadenada por alimentos que desde hace cuatro meses que en el HUA se desarrollan talleres para pacientes, padres y educadores en contacto con personas alérgicas a alimentos.
En los bebés, los alimentos que más frecuentemente pueden generarles alergia son la leche de vaca, la soja, el huevo y el maíz. Los síntomas suelen ser variados y presentarse en solitario o dupla. Los más habituales son los cólicos, los vómitos, el reflujo, la irritación, el llanto repentino, las deposiciones sanguinolentas, la congestión nasal y ocular, el moco en la materia fecal, la tos seca, el bajo peso, la diarrea o la constipación sin causa aparente. “La detección de los cuadros de alergia en los bebés no es compleja. Las bases de las pruebas son las mismas que las de los adultos, lo único que cambia son los dispositivos porque en el caso de los niños se usa una especie de sellos con puntitas plásticas que embebidas con los alérgenos se aplican sobre la piel”, explicó Marino.
“Después de 20 minutos es posible saber a que es alérgico el bebe. Antes, cuando las pruebas se leían por medio de reglas o ‘a ojo’ los resultados no eran confiables, pero ahora podemos detectar si son positivas o no las pequeñas reacciones de los bebés alérgicos. Esto hace que las determinaciones sean prácticamente indoloras y muy confiables”, concluyó el alergólogo.
TalleresPara mayor información sobre los Talleres y el 1º Congreso Nacional de Pacientes con Alergia Alimentaria, que es gratuito y se realizará el 23 de octubre: www.congresodepacientes.com. Para mayor información sobre la Alergia en general y cómo controlarla: www.sinalergia.com.ar
Contacto: Dr. Gustavo Marino: GAMARINO@cas.austral.edu.ar

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