La diarrea es un cambio en el ritmo habitual de defecación: aumento en la cantidad de deposiciones y/o la disminución de la consistencia.
Si la diarrea dura menos de 14 días se trata de una diarrea aguda.
Si dura entre 15 y 30 días es prolongada y cuando dura más de 31 días se trata de una diarrea crónica.
Causas:La causa más frecuente de diarrea en la Argentina es la gastroenteritis viral, siendo ésta la segunda causa de enfermedad más frecuente en los niños.
La diarrea es la segunda enfermedad más frecuente en pediatría.
Dentro de los virus causantes de gastroenteritis el Rotavirus es uno de los más frecuentes y el que produce los cuadros más severos.
Los virus productores de gastroenteritis afectan a todas las edades, pero producen los cuadros más severos en los menores de 4 años.
Los virus productores de gastroenteritis afectan a todas las edades, pero producen los cuadros más severos en los menores de 4 años.
Es muy común que un menor que se contagió la gastroenteritis en el jardín, contagie a toda la familia.
El virus ingresa a la mucosa oral a través de las manos contaminadas, juguetes contaminados, utensillos de cocina, o vapor de agua eliminado al hablar, toser o reir. Una muy pequeña cantidad de virus son suficientes para desencadenar la infección. El cuadro comienza bruscamente con fiebre, malestar, dolor de cabeza y vómitos. Los vómitos duran algunas horas y cuando se desencadena la diarrea habitualmente desaparecen. Cuando coexiste la diarrea con vómitos incoercibles, es muy común que el niño se deshidrate y deba ser internado para hidratar en forma endovenosa.
La diarrea bacteriana es más frecuente en el verano, en niños mayores, que viven en condiciones socioeconómicas desfavorables (hacinamiento, falta de agua potable o cloacas), ya que el contagio más frecuente es a través de alimentos contaminados. Puede producir el cuadro típico de disentería: cólicos abdominales, pujos, sensación de urgencia defecatoria permanente y materia fecal con moco, pus o sangre. Las bacterias más frecuentemente halladas son: Shigella, Escherichia Coli (bacteria productora del Síndrome Urémico Hemolítico), Salmonella, etc.
Existen parásitos productores de diarrea: Ameba (Entamoeba Histolítica), Giardia Lamblia (una de las principales causas de diarrea crónica), aunque son menos frecuentes en el medio urbano.
Diagnóstico:No es necesario realizar ningún estudio para diagnosticar una gastroenteritis. El cuadro clínico es tan claro que se puede comenzar con el tratamiento inmediatamente. Cuando el niño tiene fiebre muy intensa, moco, pus o sangre en la materia fecal o palidez muy marcada, se debe estudiar para confirmar o descartar las diarreas bacterianas más severas.La diarrea bacteriana es más frecuente en el verano, en niños mayores, que viven en condiciones socioeconómicas desfavorables (hacinamiento, falta de agua potable o cloacas), ya que el contagio más frecuente es a través de alimentos contaminados. Puede producir el cuadro típico de disentería: cólicos abdominales, pujos, sensación de urgencia defecatoria permanente y materia fecal con moco, pus o sangre. Las bacterias más frecuentemente halladas son: Shigella, Escherichia Coli (bacteria productora del Síndrome Urémico Hemolítico), Salmonella, etc.
Existen parásitos productores de diarrea: Ameba (Entamoeba Histolítica), Giardia Lamblia (una de las principales causas de diarrea crónica), aunque son menos frecuentes en el medio urbano.
En caso de sospechar una diarrea bacteriana o ante la presencia de sangre se deben realizar estudios de orina y sangre para descartar el Síndrome Urémico Hemolítico.
Análisis de materia fecal:
Leucocitos en materia fecal: Es un estudio muy sencillo y rápido. Durante una gastroenteritis viral los leucocitos (glóbulos blancos) no migran de la sangre al intestino, ya que los encargados de destruir a los virus son los anticuerpos, entonces el estudio mostrará escasos o ningún leucocito. Durante una diarrea bacteriana los leucocitos migran al intestino en gran cantidad para destruir a las bacterias, hallándose entonces, abundantes leucocitos en la materia fecal.
Cuerpos reductores en materia fecal: La atrofia de la mucosa del intestino secundaria a la lesión del virus o la bacteria generan intolerancia a los hidratos de carbono de la dieta. Los hidratos de carbono que no absorben a través del intestino son aprovechados por las bacterias quienes generan cuerpos reductores como parte de su metabolismo. La presencia de cuerpos reductores en la materia fecal significa que se deben suspender los azucares de la dieta hasta que la mucosa intestinal se encuentre recuperada.
Busqueda de Rotavirus: Rápidamente puede confirmar la presencia del rotavirus, evitando la administración innecesaria de antibióticos.
Coprocultivo: Ante el hallazgo de diarrea mucosanguinolenta en 48 horas puede tipificar la bacteria causante y sirve para confirmar la necesidad de administrar antibióticos o no.
Ante un paciente internado por gastroenteritis se deben completar los estudio tendientes a descartar complicaciones: estado ácido-base, ionograma, glucemia, urea, creatinina y hemograma con plaquetas.
Tratamiento:El tratamiento principal de la diarrea aguda es la terapia de rehidratación oral , que se realiza con la sales de rehidratación oral de la OMS. Una vez que el niño se encuentra rehidratado y sin vómitos se puede indicar una dieta constipante (reduciendo la cantidad de fibra y hidratos de carbono)
Tratamiento antibiótico:
Los antibióticos se reservan para los pacientes internados con cuadros sépticos; para aquellos con cuadros disentéricos causados por Salmonella o Shigella; o diarrea grave por Campilobacter Jejuni o Yersinia enterocolítica.
Dieta constipante:
La dieta no debe ser tan estricta como para provocar desnutrición, ya que ésta retrasa la recuperación de la mucosa intestinal.
Arroz, polenta, fideos, vitina todos ellos con o sin queso.
Carne, pollo, hígado, jamón cosido o lomito.
Huevo duro
Entre comidas puede comer gelatina dietética (la diarrea produce intolerancia a los azucares) manzana asada o rallada, banana.
Puede tomar bebidas no cola dietéticas, gatorade y leche entera sin diluir, a menos que la diarrea se prolongue por más de 7 días y se constate intolerancia a la lactosa.
Tostaditas de pan blanco con jalea de membrillo.
Prácticamente todos los niños afectados por gastroenteritis bajan de peso. Este hecho que preocupa desmedidamente a las madres es inevitable, y al curarse el cuadro se produce el catch-up (recuperación del peso perdido) en muy poco tiempo.
Prevención:
Las medidas higiénico-dietéticas son la mejor forma de prevenir la gastroenteritis, sobre todo el lavado de manos.
Para prevenir el contagio en guarderías y jardines se debería utilizar guantes durante el cambio de pañales o lavado de manos antes y después de cambiar a cada niño. Aislamiento estricto de los niños afectados de diarrea hasta el alta médica definitiva, utilización de juguetes y útiles exclusivos para cada niño, grupos reducidos, y pisos sin alfombra.
Actualmente existe una vacuna contra el rotavirus capaz de prevenir la gastroenteritis viral más severa de los menores de 4 años.
La vacuna debe administrarse antes de los 6 meses y existen dos esquemas. Unos con tres dosis y otro esquema con dos dosis, ambos con vacuna oral.
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